En un mundo empresarial en movimiento, las compañías buscan continuamente cómo recortar gastos y trabajar con más eficacia. Una vía eficaz es la colaboración con firmas de externalización. La externalización y el refuerzo del equipo con especialistas externos han ganado mucha aceptación en los sectores más diversos: aportan flexibilidad, reducen el gasto y abren el acceso a profesionales solventes. Este artículo repasa las principales ventajas frente a la contratación en plantilla, con ejemplos en los que el importe final de un contrato se compara con el coste de un empleado, cargas e impuestos incluidos.
Ventaja económica
La reducción de los costes de funcionamiento es una de las ventajas de mayor peso de la externalización. La empresa evita gastos considerables de selección, formación y mantenimiento de empleados fijos: salarios, cotizaciones, alquiler de oficina, equipos y programas. Supongamos que se contrata a una desarrolladora con un sueldo medio de 4.000 dólares al mes: el coste total, con impuestos y seguridad social, rondará los 5.000 a 5.500 dólares, contando equipo y puesto de trabajo. El mismo trabajo externalizado costará entre 3.000 y 4.000 dólares al mes, según la dificultad del proyecto y la cualificación de los especialistas necesarios.
Flexibilidad y escala
Las firmas de externalización dejan mucha libertad para gestionar los recursos y cambiar la escala del trabajo. El número de especialistas se aumenta o se reduce deprisa según la situación del proyecto, sin compromisos largos ni gastos por una separación. Eso ayuda sobre todo en proyectos de carga irregular y en startups de crecimiento rápido, donde las necesidades cambian en pocas semanas.
Acceso a un amplio círculo de especialistas
Al trabajar con una firma de externalización, el negocio accede a profesionales solventes de todo el mundo. Se encuentran, pues, personas ajustadas exactamente a la tarea, sin tropezar con la geografía. Resulta especialmente valioso allí donde hacen falta habilidades poco comunes o un conocimiento hondo de un campo estrecho que el mercado laboral local sencillamente no ofrece.
Manejo de los riesgos
La externalización ayuda a manejar con más precisión los riesgos ligados a lo imprevisible del mercado y al cambio de las tecnologías. En lugar de destinar medios importantes a formar y desarrollar un equipo interno, la empresa se apoya en un socio que renueva por su cuenta y sin pausa sus conocimientos para mantenerse en cabeza. Eso reduce el riesgo de competencias caducas y mantiene abierto el acceso a soluciones actuales.
Conclusión
Colaborar con firmas de externalización trae al negocio no pocas ventajas palpables: ahorro, libertad para cambiar la escala del trabajo, acceso a especialistas de todo el mundo y un manejo sensato de los riesgos. Frente a la contratación habitual en plantilla, la externalización permite centrarse en lo principal, responder deprisa a los cambios del mercado y competir con soltura en un entorno global. No sorprende que cada vez más empresas la elijan para alcanzar sus objetivos.