La gente pasa mucho tiempo con sus dispositivos digitales, y la costumbre de usar aplicaciones móviles no deja de afianzarse. La comodidad del modelo está en que el teléfono siempre está a mano, se esté donde se esté. Así el usuario llega enseguida a lo que necesita: redes sociales y medios, servicios de streaming, juegos. Y todos esos recursos buscan justamente aliviar la tensión del día a día.
En el mercado de aplicaciones hay dos gigantes: el duopolio de Google y Apple, con Google Play y la App Store. Detrás viene la Amazon AppStore, muy por debajo en número de aplicaciones, que ofrece a sus clientes programas para Android. Cada una de estas tiendas tiene sus ventajas. Vamos a explicar por qué conviene estar presente en varias plataformas.
La App Store genera los mayores ingresos y Google Play ofrece el mayor alcance. La Amazon AppStore sirve a los desarrolladores de Android como vía adicional para comprobar cuánto puede rendir una aplicación. Por eso la estrategia sensata es publicar la aplicación en varias plataformas a la vez: así la conoce más gente y crece la confianza alrededor de la marca.
Unas palabras sobre la confianza. Lo más valioso que una aplicación móvil da a sus clientes es el trato con la marca. A través de ese intercambio regular con el público se construye confianza. Cuanto más confíen en usted, con más gusto seguirán sus novedades y actualizaciones. Una aplicación permite mostrar por qué merece la pena creerle: cuenta qué defiende su marca. Por eso las empresas de todos los grandes sectores están elaborando estrategias móviles.